| China e o mundo chinés |
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| China se pone al día en África Xulio Ríos (Safe Democracy, 03/12/2009) |
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Las críticas a la política africana de China son bien conocidas. Acusada de promover el neocolonialismo, desde que en 2000 se decidió a multiplicar los vínculos con este continente, su diplomacia carente de ética, la obsesión por acceder a todo tipo de recursos, su política de empleo de mano de obra china a gran escala, los conflictos con la población local, el fomento de la corrupción, etc., oscurecieron un ímpetu inversor que había abierto esperanzas de instrumentar una relación diferente con África. Tanto en el Foro industrial China-Africa realizado en la capital china entre el 21 y el 23 de noviembre último, como, previamente, en la IV cumbre realizada en Egipto con la práctica totalidad de los países africanos, China ha insistido en varias ideas. Primera, la crisis global no afectará a la inversión y cooperación en el continente. Esto tiene su importancia: África se ha visto particularmente afectada por la crisis. Según el Banco Mundial, la tasa promedio de crecimiento del área subsahariana será del 1,5% en 2009, frente al 5,5% del año anterior. Segunda, se prestará mayor atención a aspectos como la agricultura, la educación la salud, la atención médica o las energías limpias. Tercera, habrá una mayor implicación en la prevención y solución de conflictos y en las iniciativas de construcción de la paz. En la cumbre de Sharm El-Sheiki (Egipto), Wen Jiabao anunció que China aumentaría los préstamos de bajo interés a Africa a 10.000 millones de dólares en los próximos tres años. En el primer trimestre de 2009, habría exonerado un total de 150 deudas de 32 países. También anunció la exoneración de derechos de aduana del 95% de los productos de los países africanos menos desarrollados con relaciones diplomáticas con China, comenzando en 2010 con el 60%. El apoyo a las pymes africanas se concreta en una línea de crédito de 1.000 millones de dólares. El ministerio de Ciencia y Tecnología, por otra parte, ha lanzado un programa para reforzar la cooperación en los próximos años (una de las principales críticas africanas alertaba de la escasa transferencia tecnológica). Según un informe del Instituto sudafricano de asuntos internacionales, las industrias extractivas representaban el 87% de las importaciones chinas en 2007, el 83% de ellas, petróleo. África es el segundo proveedor de petróleo de China (26% en 2007). Esa componente del tráfico comercial sigue presente. Las “amistades peligrosas” (Sudán, Zimbabwe, Guinea Ecuatorial…) también siguen ahí. Una empresa minera china asentada en Hong Kong firmó recientemente un contrato de extracción con el gobierno militar de Malabo por valor superior a 7.000 millones de dólares, cifra récord en la historia de las inversiones extranjeras en Africa. Probablemente, no habrá cambios en esa política, pero si se complementará en el futuro prestando mayor atención a otros factores que permitan hacer más aceptable su presencia por la propia comunidad africana y menos vulnerable su estrategia a las críticas de ciertos sectores de la opinión pública internacional y de los gobiernos occidentales. Sin duda, China se beneficia largamente del aumento de la presencia en África. No obstante, ha llegado para quedarse y parece dispuesta a ir más allá de los gestos para robustecer, diversificar y hacer más aceptable su influencia en el continente. De ser el caso, podría abrirse un tercer tiempo en su aproximación a África. |
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