La de Irán es una de las casi 200 guerras que se están librando en mundo en 2026[1]. Algunas fueron perdiendo el interés de la prensa pero continúan, otras están siendo silenciadas, otras se desconocen. Sin embargo esta nueva Guerra en el golfo Pérsico con indicios en 2025 sorprendió al mundo el pasado mes de febrero. Y en ella se mezclan conversaciones de paz simultáneas con ataques, contradicciones, bloqueos, variaciones en las condiciones del tránsito en el estrecho de Ormuz con las actividades de diferentes flotas, minado y hasta fluctuaciones interminables en el precio de los productos que circulan o deberían circular por el mismo, con especial atención a los hidrocarburos.
Es sabido que la primera víctima de las guerras es la Verdad. Ya por desconocimiento, ya por estrategia, los hechos se nos muestran plagados de errores y contradicciones, a veces involuntarias.
No es frecuente la información que relaciona a Irán con Turkmenistán, países que comparten más de 1.000 Km. de límite a partir del mar Caspio, en su sector menos accidentado. Pero se suele mencionar que dichas fronteras se encuentran blindadas herméticamente para evitar el ingreso descontrolado de iraníes a Turkmenistán. Y éste es un error.
He vivido en Turkmenistán. Ya en los 90s las fronteras estaban blindadas. Y no por mala relación entre ambos Estados. Turkmenistán, formada por cinco tribus que conforman sus cinco provincias y con el diseño de sud alfombras correspondientes en la bandera nacional es un pueblo turcomano de origen túrquico. Irán (deriva de la palabra “arios”) también cuenta con un glorioso pasado persa. Se respetan pero difícilmente se mezclan.
Junto con Corea del Norte y Eritrea, Turkmenistán es uno de los tres países más aislados –ermitaños- del planeta. Desde su origen hace 35 años, con la desintegración soviética, el país ha elegido el aislamiento. Y lo ha logrado mediante tres estrategias principales:
1.- Es imposible el ingreso sin una Carta de Invitación. En mi caso resultó una situación traumática pues me encontraba sola en el mostrador de Thai Airways y debía llegar a Ashgabad vía Dubai y Azerbaiján (no se trataba de un vuelo directo). Mi Carta de Invitación estaba en ruso -alfabeto cirílico- y la diferencia horaria tampoco permitía la consulta: en Turkmenistán era la madrugada. Tras grandes apuros logré la tarjeta de embarque solo a Dubai, -donde debía quedarme tres días- para después integrarme en un equipo de trabajo en Bakú, Azerbaiján, y luego llegar a Turkmenistán. Ya en el aeropuerto de la capital y con mi Carta de Invitación me otorgaron la visa, que debía ser renovada cada 10 días cada vez con un costo de 100 dólares. Mi estadía fue larga, sin riesgos, a cargo de una empresa petrolera y su resultado fue mi tesis de Magister. Pero la situación internacional resultó tan crítica que se percibía el pánico desde Thailandia. En la actualidad y siempre con Carta de Invitación, son muy escasos los países que pueden emitir la correspondiente visa.
2.- Es imposible el intercambio de los jóvenes con instituciones estudiantiles extranjeras debido a que el ciclo de enseñanza turkmeno es dos años más breve lo que les impide el ingreso a universidades extranjeras. Pueden trabajar con las capacidades que les otorga el gobierno, insuficientes para trabajar en el exterior.
3.- El primer presidente –que ya era presidente en la etapa soviética –Saparmurat Niyazov –llamado Turmenbashi, “padre o líder de los turkmenos”-, estableció el status de neutralidad permanente para la república, si bien como Suiza y a diferencia de Costa Rica, Turkmenistán cuenta con fuerzas armadas. A la muerte de Niyazov en diciembre 2006, su sucesor, Gurbanguly Berdimuhamedov y desde 2022 su hijo Serdar, mantuvieron esas estrategias. Por ello Turkmenistán fue la primera integrante de la flamante Comunidad de Estados Independientes (CEI), nacida en diciembre 1991, en suscribir con Rusia convenios de doble nacionalidad con los rusos locales e impedir el ingreso de refugiados, principalmente uzbekos -luego afganos- al cerrar totalmente sus fronteras.
Desde diciembre de 1995 la neutralidad del país, está reconocida por la Asamblea General de la ONU lo que le permitió mantener buenas relaciones con sus vecinos, incluidos Irán y las facciones afganas, convertirse en un un pilar para Rusia en la aplicación de la política de paz al actuar como mediador ante situaciones con sus vecinos o por el status del mar Caspio. Las relaciones entre Turkmenistán y EE.UU. también fueron buenas así como con China, tema primordial para este Estado mediterráneo, que requiere pasar por otros países para colocar sus productos, principalmente los ductos para hidrocarburos.
Esta doble situación de aislamiento y neutralidad tiene consecuencias de gran peso actual: la población ignora por completo lo que ocurre a su alrededor, pero al mismo tiempo el gobierno puede firmar todos los acuerdos internacionales que considere convenientes, aún con países bajo sanciones, debido a su status de neutralidad.
Un dato curioso ilustra la situación: el presidente Niyazov ya había sido intervenido quirúrgicamente en Alemania debido a una afección cardíaca. Hacia 1998 sabía que debía someterse a una segunda cirugía. Las características de su gobierno le hacían temer perder su cargo si abandonaba el país. Esta situación no impidió que en 2006 realizara tres viajes a China para celebrar acuerdos sobre hidrocarburos y ductos: Niyazov falleció a fines de ese año. Lo sucedió su primer ministro, Gurbanguli Berdimuhamedov, que estableció que la producción de gas debía crecer un 25% y 15% la de petróleo para incrementar las exportaciones a Rusia, Irán, Turquía y China. En diciembre 2009 se inauguró el gasoducto de exportación Turkmenistán–Uzbekistán–Kazakhstán–China. Al mismo tiempo el estatuto de neutralidad le permitía vender gas a Irán, independientemente de las sanciones internacionales sobre Teherán. Además G. Berdimuhamedov y el presidente de Pakistán sostenían la importancia estratégica del corredor de gas Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India (TAPI)[2], considerado una salida para el gas turkmeno hacia los mercados del mundo. También se negociaba la construcción de un gasoducto submarino a Azerbaiyán para exportar a Europa vía Turquía, pero independientemente del litigio entre ambos Estados por islas en el mar Caspio, Azerbaiján tiene importantes yacimientos en Bakú y no estaba interesada.
En 2026 Turkmenistán ocupa el cuarto lugar del planeta por sus reservas de gas natural, estimadas en 7,5 billones de m3[3]. La república tiene varias regiones ricas en hidrocarburos destacándose la costa y lecho del mar Caspio, donde el límite con Irán no es montañoso y desde las cuales abastecía el norte de Irán. En 1997 el consorcio estatal de petróleo y gas Turkmenneft puso en operación varios pozos de “mediante los ductos Korpedhze-Irán”[4]. De esta manera, mediante el sistema “canje” o swap, Turkmenistán abastecía a las ciudades septentrionales de Irán que a su vez exportaba volúmenes equivalentes de hidrocarburos a través del golfo Pérsico y puertos en el océano Índico. Obviamente aquí tenemos una complicación en 2026.
El hiperyacimiento gasífero se encuentra en el este turkmeno, en la cuenca del río Amu Darya y de Mary, próximo a Afganistán. En este sector se encuentra uno de los mayores yacimientos gasíferos del mundo: Galkynysh-Yaslar. A mediados de abril de 2026 Turkmenistán y China firmaron un acuerdo de desarrollo por este yacimiento que ya había sido otorgado a la italiana ENI y a la argentina Bridas y por el cual pujó la californiana Unocal. Aclarado el destino principal del gas turkmeno, nos interesan los yacimientos en el occidente.
Aunque las estadísticas económicas de Turkmenistán se mantienen secretas y todas las estimaciones están sujetas a grandes márgenes de error, Serdar Berdimuhamedov mantiene en líneas generales las normas de sus predecesores. De esta manera en 2025 el comercio entre Turkmenistán y China superó los $10.000 millones de dólares, principalmente en exportaciones turkmenas de gas natural, unos $8.410 millones de euros[5].
Pero la cuestión no es la única que nos alerta sobre las consecuencias de esta nueva Guerra del Golfo 2026 y su relación con Turkmenistán.
¿Refugiados iraníes?
Hace 30 años, desde la zona de los yacimientos del mar Caspio se podía ver la alambrada limítrofe y efectivos armados caminando despreocupados del lado iraní… Buenos vecinos pero nadie estaba interesado en cruzar al país vecino. Obviamente Irán está en crisis y se han registrado algunas migraciones, pero internas.
Desde febrero unos 6.000 iraníes habrían cruzado a Turquía pero sin quedar en claro si se trató de refugiados o turistas. Turkmenistán continúa manteniendo estrechos lazos diplomáticos y comerciales bilaterales con Irán como con otros Estados. De todos modos Turkmenistán habría enviado cargamentos de ayuda humanitaria a Teherán, siempre al amparo de situación de neutralidad permanente.
- [1] El mundo llega al número más alto de conflictos armados de la última década. En Escuela de Cultura de la Paz, Universitat Autónoma de Barcelona. Junio 3 de 2026. https://www.uab.cat/web/sala-de-prensa/detalle-noticia/el-mundo-llega-al-numero-mas-alto-de-conflictos-armados-de-la-ultima-decada-1345830290069.html?detid=1345990001471 Sitio visitado en junio 10 de 2026. El informe se refiere a guerras activas en 2025 y no incluye los conflictos previos congelados (Corea, Chipre, etc.) y tampoco los iniciados en 2026.
- [2] El lanzamiento de misiles de EE.UU. sobre Kabul a partir de agosto de 1998 hizo detener los proyectos internacionales en esa república.
- [3] En Worldometer, https://www.worldometers.info/es/gas/reservas-de-gas-por-pais/ Sitio visitado en marzo 2026.
- [4] “Reservas de hidrocarburos en yacimientos de Turkmenistán Sur-Oeste”. En Neitralni Turkmenistan. Ashgabad. Diciembre 28 de 1997.
- [5] “China’s trade surplus with Central Asia grows in 2025”. En Eurasianet. Diciembre 4 de 2025. Sitio visitado en marzo 2026.

