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IGADI 14 de Novembro de 2013 Zizka

La otra Galicia, de la mera coincidencia a la colaboración

Galitzia (también Galicia, en polaco Galicja) es hoy día una región situada en territorio de Polonia y Ucrania. En detalle, la parte polaca incluye los voivodatos de Maloposka (Polonia Menor) y Podkarpacie (Subcapracia) mientras la parte ucrania se extiende a Ternopil. La etimología de la palabra Galitizia es, probablemente, románica, pero su significado actual se estableció cuando Polonia no figuraba en el mapa de Europa, al estar dividida entre Rusia, Austria y el Reino de Prusia. Galitzia era el nombre común usado por el invasor austriaco. Su nombre completo, el Reino de Galitzia y Lodomeria, es la versión latinizada de Halicz (Halych) y Wolyn (Volinia).

El territorio de Galitzia estaba habitado por tres pueblos diferentes: los polacos, los ucranianos y los judíos. Austria utilizó esa división religioso-cultural para provocar una guerra civil que debilitó a la sociedad de Galitzia y evitó las rebeliones contra al invasor. Así, los mismos vecinos que se conocían y una vez vivieron en paz empezaron luchar entre sí para sobrevivir.

Galitzia fue considerada un territorio con una mayor autonomía que otras dos anexiones. Gracias al esfuerzo de sus habitantes (no al gobierno austriaco) alcanzó un buen nivel de industrialización, con una agricultura relativamente avanzada. No obstante, era también una región muy pobre, con mucha gente afectada por la hambruna.

Oficialmente, Galitzia dejó de existir hace 95 años, cuando el 11 de noviembre del 1918, tras 123 años, Polonia recuperó su independencia. Los museos y escuelas dan cuenta de lo mejor de la historia de Galitzia, recreando una imagen positiva de ella. No se habla mucho de la guerra civil o de la gran pobreza. Sin embargo, vale la pena decir que actualmente en Polonia, Galitzia se asocia más bien con nombres de hoteles, tiendas o productos regionales como Grzaniec Galicyjski, un tipo de vino caliente con especias que se puede comprar en la Plaza Mayor en Cracovia para la Navidad. Asimismo, el símbolo de Galitzia es usado por los polacos emigrantes al Reino Unido – por ejemplo, bajo ese nombre se puede encontrar un supermercado polaco en Londres.

Ucrania y Polonia están históricamente conectadas y tanto Cracovia como Lvov tienen monumentos y atributos que dan testimonio de la historia común. A partir de las relaciones culturales en Galitzia, también existen unas relaciones económicas oficiales entre el voivodato de Podkarpacie y Ucrania. Además, casi toda la región pertenece a una de las eurorregiones más grandes, la Eurorregión de los Cárpatos, creada en 1993, que une Hungría, Rumania, Ucrania, Polonia y Eslovaquia. Dentro de dicha eurorregión existe cooperación en los ámbitos de economía, cultura, educación, turismo, ciencia y ecología.

Al comparar la Galitzia polaca con Galicia ibérica, lo primero y más importante que debe mencionarse es que Galicia dispone de su propio idioma y goza de autonomía en relación al gobierno español, mientras que Galitzia es una región dividida administrativamente, lingüística y culturalmente. Los voivodatos en Polonia son mucho más centralizados y también existe una diferencia grande en el nivel de bienestar entre ellos, especialmente entre Cracovia, centro cultural y económico, y Podkarpacie, que en 2009 era el penúltimo voivodato respecto a la participación en el PIB y el tamaño del salario medio.

La cooperación entre Galicia y Galitzia no es muy grande. Sin embargo, existen áreas en las que ya se colabora y también otros en los que existe potencial. Se advierte mucho movimiento entre las universidades gallegas y polacas (entre ellas, algunas situadas en Galitzia) gracias al programa Erasmus. Tanto estudiantes como profesores de las universidades en Santiago de Compostela, Vigo y A Coruña tienen la posibilidad de estudiar y trabajar en alrededor de once ciudades en Polonia en más de dieciséis entidades de la educación superior. Asimismo, cada año los estudiantes polacos aprovechan la oportunidad de cursar estudios en Galicia y en toda España.

Se observa mucho interés especialmente en los intercambios con las universidades tecnológicas de Polonia. La colaboración científica entre ellas y las entidades gallegas aún puede ampliarse más. Es posible crear proyectos en el ámbito del desarrollo tecnológico como en 2005, cuando se estableció una cooperación entre la Universidad de Lódz y la empresa de Vigo Grupo Femxa respecto a la administración pública virtual.

Al comentar las relaciones comerciales entre Galitzia y Galicia, debe admitirse su escasa relevancia. Entre las exportaciones a Galicia se puede mencionar el fabricante de ventanas Fakro de Malopolska, mientras que la expansión comercial gallega en Galitzia (y en toda Polonia) es mucho más significativa. Todas las marcas del sector textil: Zara, Bershka, Stradivarius, Pull&Bear y Massimo Dutti son muy conocidas y apreciadas, aunque sus prendas de ropa son más caras que en la misma España.

En 2005, la embajadora polaca, Grazyna Bernatowicz, y Fernando Blanco, entonces conselleiro de Innovación e Industria, firmaron un acuerdo sobre la cooperación en las áreas de innovación, investigación, desarrollo y turismo. Merece la pena intensificar esas relaciones, aprovechando los parques tecnológicos de Malopolska, Podkarpacie y Galicia. Precisamente en los territorios de ambos voivodatos que forman la parte polaca de Galitzia existe una Zona Económica Especial de 628 hectáreas, a la cual pertenece el Parque Tecnológico de Cracovia, Park Lifescience en Cracovia, incubadoras de empresas, Euro-Park Mielec y Euro-Park Wislosan. La Zona Económica Especial ofrece tanto los green fields como los brown fields. Al invertir en los primeros se obtienen exenciones fiscales, aprovechando los bajos costes laborales y alto nivel de formación. Los brown fields garantizan una rápida implementación de los proyectos.

Un área potencial para la cooperación entre Galicia y Galitzia podría ser la biotecnología. Actualmente este sector se está desarrollando más rápidamente en Polonia al realizarse una gran cantidad de investigaciones. Otro ámbito en el que la colaboración sería beneficiosa es la energía renovable. En Polonia se aprecia un gran dinamismo en la energía eólica. Sin embargo, especialmente en Podkarpacie se cuenta con centrales hidroeléctricas que se pueden utilizar de modo mucho más eficiente. La energía renovable es muy importante para Polonia dado que antes de 2020 tiene que doblar el porcentaje de su uso, llegando hasta el 15%. Ya existen relaciones entre empresas como Iberdrola, Gamesa o Acciona y Polonia, pero con la experiencia y las investigaciones realizadas, por ejemplo, en el Parque Tecnológico de Ourense aún se podría ampliar este eje de cooperación.  

El mismo parque también se dedica a la creación de piezas para aviones, que podría tener mucho valor para Aviation Valley en Podkarpacie, conocida por su desarrollada industria aeroespacial y por sus centros de formación de pilotos. Asimismo, dentro de la colaboración en el ámbito de la aviación sería muy importante crear una conexión aérea directa entre Galicia y Galitzia. Por el momento no existe ningún vuelo directo, lo que influye negativamente en el intercambio turístico entre ambas regiones. No sólo los precios, sino ante todo la duración del viaje (entre 10 y 40 horas dependiendo del traslado) desaniman a muchos turistas.

Respecto al turismo, también vale la pena promover Galicia en Polonia. Un sitio conocido es obviamente Santiago de Compostela (una de las rutas del camino de Santiago empieza en Podkarpacie), dado que en Polonia hay muchos creyentes. Pero en general, no se sabe mucho de los atractivos que puede ofrecer Galicia.

También Galitzia ofrece una variedad de sitios de interés. En Ucrania se debe visitar Lvov, una ciudad con un gran patrimonio cultural. En Malopolska debe conocerse Cracovia, la mina de sal en Wieliczka y Auschwitz – lugares que atraen a gente de todo el mundo. La región menos conocida es Podkarpacie, sin embargo para los turistas que buscan el contacto con la naturaleza es perfecta: se pueden explorar las montañas Bieszczady, los parques nacionales, admirar el Lago Solinskie, palacios, castillos y la arquitectura de madera.

El turismo siempre trae consigo el conocimiento de la cultura, que sigue desarrollándose. Los últimos eventos en este sentido fue el primer ciclo de Cine Polaco en el centro Galego de Artes da Imaxe y la proyección de la película ¨La otra Galicia¨ sobre Sofía Casanova realizados por el Instituto Polaco de Cultura en Madrid.

A pesar de que los nombres Galicia y Galitzia son solamente una coincidencia, a pesar de que existen muchas diferencias entre las dos regiones y no resulta fácil encontrar antecedentes relacionales entre ellas, es posible incrementar la cooperación cultural, turística y científica creando un vínculo Galicia – Galitzia por primera vez.

Tempo exterior: Revista de análise e estudos internacionais